El
mercado de compra-venta eléctrico gestionado por OMEL -Operador del Mercado de Electricidad operadora española
dentro del Mercado Ibérico de la Electricidad (MIBEL), siendo su
homóloga portuguesa OMIP. Está supervisado por una comisión de
representantes de los productores, distribuidores, comercializadores y
consumidores cualificados. El operador del sistema (y encargado de la
continuidad y suministro de energía) es Red Eléctrica Española (REE).
Este mercado es denominado”pool”.
Cada
día, OMEL opera la subasta para las 24 horas del día siguiente, entrando
en primer lugar aquellas energías más baratas, seguidas de los distintos
sistemas de producción hasta que se cubre la demanda proyectada. En
primer lugar acceden las nucleares, ya que al poseer una gran inercia
térmica los parones y arranques serían muy costosos (se trata en este
sentido de una fuente de energía poco flexible).
Le
siguen las energías renovables por normativa legal que promueve su
desarrollo. De este modo, aunque tienen asegurado un precio regulado o una
prima también están obligadas a pasar por el mercado, y no marcan precio en el
pool, produciendo el efecto de abaratar la subasta. Ambas fuentes
energéticas, nucleares y renovables se ofrecen en el mercado a precio cero (es
el modo de otorgarles prioridad).
Les
siguen en función de la demanda las energías más caras, el gas y el carbón. Así,
la última en cubrir la demanda proyectada marca el precio marginal de
la energía de ese día concreto, por lo que todas las demás fuentes son
retribuidas también a este precio.
Como
se indicó anteriormente, el hecho de que la última fuente en cubrir la demanda
fije el precio de todas las demás es uno de los principales problemas que se
suelen identificar en el funcionamiento del pool, ya que las centrales nucleares e hidráulicas perciben
ingresos mucho más altos comparados con sus costes (por su antigüedad están
ya amortizadas), encareciendo artificialmente la factura de los
consumidores, habiéndose sugerido su salida del pool.
Otra
de las incoherencias de este funcionamiento (y que provoca el efecto opuesto de
la situación anterior) es que cuando la demanda es baja y existe una gran
oferta nuclear y renovable (suficiente para cubrir la baja demanda), el precio
que se marca entonces es el mínimo, es decir: 0.Por otro lado, las renovables
producen un efecto desplazamiento para las centrales de carbón y gas.
Aunque
se esperan distorsiones futuras debido a la entrada de carbón subvencionado
nacional a partir de 2011. La Comisión Nacional de Energía (CNE) ha
señalado que parte del principio
de que no se cuestiona la propia existencia del pool y su continuidad,
imprescindible en el modelo de actual de liberalización de los mercados. Lo que
se quiere es buscar soluciones a los problemas del pool, para que éstos no
destruyan y desvirtúen el sistema. Asimismo, otros
estudios han analizado la inestabilidad de precios del mercado. Esta
inestabilidad del propio sistema viene acentuada por la dependendencia de la
economía española respecto de las fuentes energéticas foráneas (en torno al 80%
de la energía primaria), y de los precios de las energías fósiles principalmente
el petróleo. Influye asimismo notablemente en los precios
la hidraulicidad del año.
Fuente: wikipedia